La capital de la Lombardía es uno de los centros culturales e industriales más importantes de Italia, de importancia internacional.
Pero también es una ciudad interesante gracias a sus numerosas expresiones artísticas: la grandiosa Catedral (Il Duomo), con sus agujas y sus espléndidas vidrieras historiadas; la Basílica de San Ambrosio (Basilica di Sant'Ambrogio); el Castillo de la familia Sforza (Castello Sforzesco); la Iglesia de Santa María de las Gracias (Chiesa di Santa Maria delle Grazie), asi como los numerosos museos que pertenecen a esta dinamica ciudad.