Importante ya en época romana, es en la Edad Media que la ciudad desarrolla todas sus potencialidades marinas, ampliando sus rutas comerciales mucho más allá del Mediterráneo.
Merecen una visita: la Plaza San Mateo (Piazza S. Matteo), con las casas de los Doria y la homónima iglesia románico-gótica; la Vía Garibaldi con el Palacio Tursi, la Catedral iniciada en el siglo XII; y el Palacio Doria-Pamphily del siglo XVI.