Su Catedral se remonta al siglo VIII-IX, varias veces retocada en los siglos sucesivos, de la construcción originaria quedan el campanil y el portal.
Otra importante meta de peregrinaje es la Basílica de San Nicolás de Tolentino que es de los siglos XIII-XIV, sucesivamente reconstruida, conserva en la fachada barroca un hermoso portal de formas góticas con estatuas y relieves, en su interior se admiran hermosos frescos.
En las cercanías se puede apreciar el Castillo de la Rancia, fortificación benedictina.