Naturaleza y arte en Cerdeña
Cagliari(2)

Ruta por Cerdeña

En la parte baja de la ciudad se pueden ver las ruinas de la iglesia de Santo Domingo, destruida por los bombardeos de la ultima guerra y en la que queda una parte del claustro gotico-aragones. Iremos hasta la extremidad sudoriental de la isla y, saliendo de Cagliari, superamos Quartu Santa Elena (bello poliptico en la iglesia parroquial), para tomar la carretera costera que, entre magnificos panoramas marinos y ricos " agrumeti ", lleva a Villasimius (45 km de Cagliari) sobre el Cabo Carbonara, de donde subimos hacia el de la Marina en donde veremos importantes nuraguis.

Superamos Castiadas y, llegados a San Priamo (27 km de Villasimius), seguimos durante 10 km por la general 125 hasta el rio Flumendosa, poco despues, Muravera.

Volvemos desde aqui hacia el interior siguiendo el curso del Flumendosa hasta Ballao (32 km de Muravera) de donde, tras 28 km de pintoresca carretera colinar, llegamos a San Andres Frius y (otros 16 km) a Dolianova, con la iglesia de San Pantaleon (siglo XIII) el mas notable monumento romanico de la Cerdeña meridional.

Cerca de aqui, Serdiana, con otras interesantes arquitecturas rusticas.

Volvemos (20 km a partir de aqui), a Cagliari, para salir a la mañana siguiente hacia Monastir (21 km de Cagliari) sonriente ciudad de aspecto oriental; poco despues, Nuraminis, pintoresco y rustico pueblecito con la Catedral del siglo XVI.

Llegados al empalme de Furtei (40 km) se toma la general 197 y, superadas Sanluri y Villamar (en cuya iglesia importante poliptico), llegamos a Barumini, con restos de una aldea nuragica y el nurague Su Nuraxi, quiza el mas importante desde el punto de vista arquitectonico de toda Cerdeña.

Otros bellos nuraguis se hallan esparcidos por los alrededores de Nuragus (70 km de Cagliari). En solitario recorrido montañoso (a la derecha, ante nosotros, empieza a aparecer la mole del Gennargentu), atravesando Laconi, se sube al altiplano de Pranu Guttutorgiu, para bajar a Meana, Atzara, con bella parroquial gotica entre viñedos y arboles frutales y, en fin, a SORGONO.