Situado a los pies del monte Punta Sa Cresia, se encuentra a poca distancia de Cagliari y de las playas del litoral de Pula en el
sur de Cerdeña.
Son numerosos los testimonios de época fenicio-púnica que se hallan sobre el territorio del municipio, el cual debe su nombre a la iglesia romana de San Pietro ubicada en el centro del pueblo. Con una nave y con cubierta de madera, es un precioso ejemplo de arte románico giudicale.
Su construcción se remonta al último cuarto del año 1200 cuando empezaba a aparece el estilo gótico.