Es la más célebre de las localidades turísticas del Liguria y de Italia. Famosa por su vida mundana, Portofino se distingue por un turismo veraniego con muchos hoteles, restaurantes y tiendas a la altura de cualquier exigencia. La oferta gastronómica y de la artesanía tiene mucha fama debida, ante todo, a la fusión entre la arquitectura natural y la del hombre. El atractivo de este lugar estupendo está atado a la disposición de las casas, a los colores, a los reflejos del mar…
Portofino ha pertenecido, en el curso de los siglos, a los Benedictinos de San Fructuoso, a Rapallo, a Francia, a Florencia y, las mas de las veces, a Génova.
Descubierta como lugar turístico por los adinerados admiradores británicos, el actor inglés, Rex Harrison, la eligió su como morada en la posguerra.
Una senda peatonal que mide un kilómetro y medio, lleva a la bonita caleta de Paraggi con su playa arenosa. También merecen una mención las ruinas de los molinos del Acquaviva, que sobrevivieron a un glorioso pasado, la iglesia, el castillo y la antigua fortaleza de San Giorgio, en dirección de Punta del Capo.
De espaldas al mar, se acceden a los itinerarios excursionísticos que cubren el Parco carácter de Portofino, hasta rozar las aguas de Camogli. Aquí conviven los bosques mixtos de latifolias y la mancha mediterránea, mientras las empinadas paredes sumergidas revelan una infinidad de microambientes marinos, dando lugar a una realidad compuesta de elevado interés naturalístico e histórico-social.
Para alcanzar Portofino en el coche en los meses veraniegos se puede necesitar una buena dosis de paciencia. Algunos hoteles cuentan con espacios reservados, pero en el resto, hospedan a los visitadores ocasionales, para los cuales solamente tienen 200 habitaciones y, a veces, no hay sitio.
Aunque sin duda alguna y dejando al margen los inconvenientes, Portofino pertenece a la pequeña categoria de localidades "da non perdere".
Parque Natural de Portofino
Donde alojarse, donde dormir en Portofino