
Situada a pocos kilómetros de Pordenone, la ciudad es un centro agrícola construido en el ámbito de la Abadía fortificada de Santa María in Silvis.
Noble y potente monasterio benedictino, la Abadía fue fundada en la primera mitad del siglo VIII y suprimida en el año 1790. De todo el conjunto queda la basílica con formas románico bizantinas (siglo XII-XIII) que alberga un notable ciclo de frescos con gran influencia de la escuela del Giotto.