
Hospedada en un ala del homónimo palacio, se trata de una colección de 1700 de pinturas llegada hasta nosotros casi intacta.
Se debe al gusto clásico del sobrino de Clemente XII, el cardenal Neri y entre las obras maestras expuestas cuenta con obras de Francia, Beato Angelico, Fra' Bartolomeo, Poussin, Lanfranco y Caravaggio.