Entre Roma y Nápoles
Rutas en coche: Roma (5)

Por Via Ostiense, llegamos a Porta San Paolo (Puerta San Pablo) flanqueada por las fuértes Murallas Aurelianas y la Pirámide de Cayo Cestio, sepulcro de edad augustea, cerca del cual se abre el cementerio acatólico, donde se hallan enterrados Shelley y Keats.

Recorramos velozmente calle de la Pirámide Cestia v el paseo del Aventino, y nos dirigimos a la calle de Trionfi hacia el Coliseo pero, bajo San Gregorio, subamos a la derecha sobre el Monte Celio hasta calle Claudia al final de la cual surgen, una frente a la otra, las iglesias de Santa Maria in Dominica (cerca el jardín de la Villa Celimontana, '500) y Santo Steiano Rotondo, severo edificio circular del siglo V.

Tour por la costa Amalfitana, con salidas diarias

Por la calle de Santo Stéfano llegamos a la plaza de San Giovanni in Laterano (San Juan de Letrán), sobre la que surge el soberbio Palacio Lateranense (de Letrán), que fué residencia papal, (interior con importante museo arqueológicol; junto a la fachada lateral de la Basilica de San Juan, cuyo ingreso principal se halla en la cercana plaza de Porta San Giovanni, gran escenario limitado, en el lado izquierdo, por las antiguas murallas. San Juan, con fachada de Galilei (1735) e interior ('700) de Borromini; es la catedral de Roma: se visitará el poético claustro del doscientos, Batisterio de planta central del siglo V.

Volvamos ahora hacia el Coliseo siguiendo la calle de S. Giovanni in Laterano y, a breve distancia una de la otra, a ambos lados de la calle, dos interesantísimas iglesias: la antiquísima Basilica de San Clemente, constituida por dos iglesias sobrepuestas (siglo XI y XII), con fastuosos mosaicos, frescos del siglo IX, y otros de Masolino de Panicale, y SS Quatro Coronati, con bello fresco y el claustro, quizá el más hermoso de Roma.

Volvamos al Coliseo y, de aquí, a plaza Venecia. Recorriendo el Corso hasta plaza Colonna y subiendo por calle del Tritone y plaza Barberini, alcanzaremos la elegante Via Véneto, en cuyo ambiente mundano podremos transcurrir un rato de distracción.