Su nombre le deriva de la fuente y quiere indicar las
"Tre cavole di Trejo" o sea las tres bocas de las que saltaba originariamente el Agua Virgen.
Naturalmente dominada por la majestuosa fuente, esta pequeña plaza contiene en su interior también otros tesoros entro los cuales los restos de un portico medieval y, en la adyacente plaza de los Crucíferos, el Oratorio di S. Maria in Trivio que la tradición dice que haya sido fundado por Belisario (siglo VI) y reconstruido en 1575 por J. Del Duca.