Dominada por la escenografía de la escalinata de la Trinità dei Monti y por la iglesia homónima, es un maravilloso espacio urbano en el que desembocan prestigiosas calles y nobles palacios.
En el centro, justo debajo de la escalinata se halla la llamada "Barcaccia", la fuente realizada en 1598 por P. y G.L. Bernini.