
La bella colección empezada por Camillo Pamphilj durante el pontificado de su tío Innocenzo X (1644-55), está caracterizada por pinturas y esculturas de los mayores artistas del siglo como Caravaggio, Rubens, Guercino, Bernini y Algardi. A este primer núcleo se juntaron más obras procedentes de la familia Aldobrandini, sobre todo de área emiliana y veneta y fueron adquiridas muchas telas de artistas flamencos.